¿Por qué el disco que tienes en tu casa no vale para Big Data?

Después de todo, pongamos, 100 millones de registros pueden ser unos 100 GB y caber perfectamente en cualquier disco duro externo. Si, el pequeño que enganchas a tu portátil por USB.

La información que guarda Google de sus usuarios para algunas de sus aplicaciones es del orden de terabytes, pero vamos, eso cabe en la palma de tu mano hoy en día.

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Big Data y HBase

Big Data va de complejidad en los datos con los que trabajamos, de los que queremos extraer valor. No tiene que ver tanto con cantidad como con el número de datos diferentes, con el número de relaciones diferentes… Si tengo un disco de 100GB repleto con 100 películas, pero lo que me preocupa es conocer los títulos o los actores no estoy trabajando con Big Data, por mucho que una película ocupe una barbaridad, solo tengo 100 casos. Otra cosa sería si el disco lo tuviera lleno de 100 millones de registros que tenemos que poder consultar individualmente. A ese tipo de complejidad me refiero.

HBase es un ejemplo de base de datos NoSQL open source pensada para Big Data. Continúa leyendo Big Data y HBase

Bases de datos NoSQL

Cuando uno piensa en un programa que necesita almacenar datos piensa en una base de datos, y además, casi seguro, en una relacional. Ya sea Postgres, MySQL, Oracle, DB2… las bases de datos relacionales son fiables y robustas tras mas de 40 años de investigación y de uso en producción. Los problemas a los que se enfrentaban en 1975 tienen poco que ver con los de hoy en día, pero estos almacenes de datos siguen teniendo su hueco en lugares tan extraños para ellos como los servicios cloud de Twitter.

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El futuro es friki y poco sexy

Dentro del debate acerca de como será el mercado de trabajo en el futuro, leía un post el otro día que decía que al contrario de lo que se lee tanto hoy en día ese mundo no será uno glamuroso de artesanos y de gremios, en la que la mayor parte de nosotros trabajaremos en trabajos mas o menos creativos, los únicos no automatizables por las máquinas. La situación será bastante diferente. Lo glamuroso será como siempre escaso y las máquinas podrán menos de lo que se supone.

Dentro de 20 o 30 años las máquinas habrán automatizado muchas mas tareas, pero seguirán necesitando a las personas para realizar su trabajo. En las economias avanzadas la mayor parte del empleo consistirá fundamentalmente en adaptar la realidad para que ellas puedan realizar sus tareas, en resolver las incidencias que hayan podido provocar y completar el trabajo que no hayan podido realizar.

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Mis datos en las nubes

A veces me sorprendo de hasta que punto nos hemos habituado a ceder nuestra información a otros incluso cuando no es necesario.

La razón por la que empecé a usar servicios como Google Reader o el panel de iGoogle era la misma por la que leía el correo electrónico por la web: poder acceder a esta info desde cualquier lado. Mi portátil no era precisamente móvil y con estos servicios, que todavía no sabían que estaban en un lugar llamado nube, podía trabajar de la misma manera desde cualquier sitio, usando un sencillo navegador y sin tener que instalar nada.

Hoy en día usamos todo tipo de servicios sin preguntarnos porqué tenemos que estar dando gratuitamente los datos acerca de nuestro trabajo, nuestros gustos, y nuestra actividad a empresas que en ocasiones solo piensan en explotarlos sin escrúpulos.

Seguro que no es el caso de esta empresa, pero da lo mismo: hace un par de semanas estaba pensando en cambiar mi aplicación de gestión de tareas en mi móvil, Gtasks, por Wunderlist (hay mucho bla, bla, bla sobre ella y quería probarla)… que rápido pasa uno de un servicio a otro… pero ¡vaya! ¿porqué lo hago si ahora las tareas ya viajan conmigo a todas partes en mi móvil? Para acceder a mi lista de tareas no necesito ningún servicio, la lista va conmigo a todas partes, ahora mi móvil es un portátil…

Pero no, hacemos uso del servicio, hacemos de beta-tester de la aplicación y nos tragamos todos los fallos de sincronización que sean necesarios :-). Hay servicios, como las redes sociales, para los que necesitamos de nube centralizada, pero es que ya no nos planteamos otra opción ni siquiera cuando existe.

Creo que la privacidad sigue siendo tan importante como siempre. Ser transparente y abierto no significa tener que perderla. Quizá deberíamos pensar donde nos estamos metiendo sobre todo cuando saltan noticias en plan Big Brother como en el caso de las revelaciones del señor Edward Snowden.

Enlaces interesantes

Os invito a ver estos dos enlaces.

In defence of Patents

Este es un artículo que defiende las patentes y me ha llamado la atención porque no soy partidario de ellas al menos en el ámbito del software. Producen más perjuicios que beneficios.

El autor reconoce las deficiencias actuales por sus altos costes de registro y de defensa de derechos para una  pequeña empresa. Propone mejorar el sistema de patentes mediante su estandarización y mediante el uso de mercados electrónicos para negociarlas. El objetivo es reducir costes permitiendo un beneficio también para los pequeños.

Suena mejor que lo que existe ahora. Igual que nadie está dispuesto a pagar mucho por una canción descargada de internet, si bajas el precio por el uso de patentes lo suficiente, puede que sí tengas comprador… patentes mas baratas… es una opción…

En mi opinión otro camino es recortar la duración de las patentes, pero, más allá de eso, creo que cada vez son menos justificables si lo que se busca es fomentar la innovación.

Failure is not an option

Un video sobre la historia del equipo de Control de Vuelo desde Tierra de las misiones espaciales de la NASA en los años 60. El famoso Houston al que llamaban en la película Apollo XIII cuando tenían problemas. Un auténtico ejemplo de equipo de alto rendimiento compuesto por cientos de ingenieros.

Cuando se creó el Control de Tierra era un concepto revolucionario. La solución se fue desarrollando a lo largo de los años 60 permitiendo al final de la década llegar a la Luna, cuando al principio de ella apenas un cohete podía levantar el vuelo sin antes explotar. Todo se hacía por primera vez y con las cámaras de televisión emitiendo en directo… ¡una locura!

¿Cómo lo lograron? Con un proyecto tan atractivo seguro que personas capaces no les iban a faltar, pero fue un nivel de exigencia y una motivación máximos lo que los llevó tan lejos.