Mis datos en las nubes

A veces me sorprendo de hasta que punto nos hemos habituado a ceder nuestra información a otros incluso cuando no es necesario.

La razón por la que empecé a usar servicios como Google Reader o el panel de iGoogle era la misma por la que leía el correo electrónico por la web: poder acceder a esta info desde cualquier lado. Mi portátil no era precisamente móvil y con estos servicios, que todavía no sabían que estaban en un lugar llamado nube, podía trabajar de la misma manera desde cualquier sitio, usando un sencillo navegador y sin tener que instalar nada.

Hoy en día usamos todo tipo de servicios sin preguntarnos porqué tenemos que estar dando gratuitamente los datos acerca de nuestro trabajo, nuestros gustos, y nuestra actividad a empresas que en ocasiones solo piensan en explotarlos sin escrúpulos.

Seguro que no es el caso de esta empresa, pero da lo mismo: hace un par de semanas estaba pensando en cambiar mi aplicación de gestión de tareas en mi móvil, Gtasks, por Wunderlist (hay mucho bla, bla, bla sobre ella y quería probarla)… que rápido pasa uno de un servicio a otro… pero ¡vaya! ¿porqué lo hago si ahora las tareas ya viajan conmigo a todas partes en mi móvil? Para acceder a mi lista de tareas no necesito ningún servicio, la lista va conmigo a todas partes, ahora mi móvil es un portátil…

Pero no, hacemos uso del servicio, hacemos de beta-tester de la aplicación y nos tragamos todos los fallos de sincronización que sean necesarios :-). Hay servicios, como las redes sociales, para los que necesitamos de nube centralizada, pero es que ya no nos planteamos otra opción ni siquiera cuando existe.

Creo que la privacidad sigue siendo tan importante como siempre. Ser transparente y abierto no significa tener que perderla. Quizá deberíamos pensar donde nos estamos metiendo sobre todo cuando saltan noticias en plan Big Brother como en el caso de las revelaciones del señor Edward Snowden.

La comunicación en los equipos colaborativos

Continuando con Software for Your Head, he leido algunos aspectos sobre comunicación entre los miembros de un equipo que quiero compartir con vosotros.

En este libro se concretan en cuatro apartados básicos los comportamientos que permiten a cualquier equipo colaborativo mejorar sus resultados. En cierta manera los primeros sirven de base a los siguientes. Los apartados son:

  • “Checkin”, relativo a la presencia, a la participación real de los miembros de un equipo.
  • “Decider”, relativo al proceso de toma de decisión.
  • “Aligment”, facilitador de la toma de decisiones.
  • “Shared Vision”, con los comportamientos que logran una visión compartida de los miembros del equipo: el objetivo final.

En los cuatro casos los comportamientos están “codificados” haciendo uso de protocolos, patrones y definiciones. Ese es el software para tu cabeza del que habla el título del libro. Por ejemplo los aspectos de comunicación son presentados como un patrón dentro del apartado de “Checkin”.

Jim y Michele MCarthy explican que la presencia, la integridad para con uno y con el grupo está en la base de la calidad en la comunicación. Sin presencia real hay represión de emociones, rechazo a la visión compartida, y esto lleva a que la conexión entre las personas sea de baja calidad y la información transmitida pobre o nula. Acabamos perdiendo el tiempo.

La presencia es el prerequisito de una buena comunicación, una vez que se establece “la conexión”. Sin embargo esta no llega gratis.

Como dicen los autores: “Most people spend their working hours in the default human-human interface environment, created by no one, but
affected by everyone.” El mecanismo con el que se trabaja es de lo mas rudimentario, y en el lo mas importante es no sentirnos molestos o incómodos. La gente “conecta” solo por casualidad.

Lo que proponen es sustituir esa casualidad por algo elaborado. La mayoría de los equipos no logran “conectar” porque no realizan las tareas previas que garantizan una buena comunicación. No comprueban “el estado de la línea” para ver las velocidades a las que es posible comunicarse ¿en que estado emocional está el otro? ¿su contexto es el mismo que el nuestro o lo que le vamos a decir le va a sonar a chino?.

Tras empezar la conversación la calidad no se mantiene sola, hay que cuidarla activamente, tener una comunicación consciente. La comunicación en un equipo debe partir de un acuerdo para establecer comunicación de calidad. Se debe monitorizar el estado de esta mientras se realiza, para poner remedio en caso de que se esté perdiendo.

En algún lugar del libro nos acaban diciendo “ni te molestes en comunicarte si previamente no has establecido una conexión”. ¿Quien no ha sentido la frustración de creer que se le ha entendido y darse cuenta al cabo de unos días que no ha sido así? Eso entre compañeros del mismo área, imaginad en un equipo multidisciplinar o multicultural.

Un libro prometedor "Software for your head"

Estoy leyendo un libro que he encontrado a través de este post. Su título: “Software for your head. Creating and maintaining a shared vision” y su versión electrónica se puede descargar de forma gratuita.

Me atrajo porque ayuda a clarificar las características esenciales que están detrás de los grandes equipos, mas allá de sistemas o modelos mas o menos elaborados o mas o menos de moda. Además sus resultados se apoyan en la observación de multitud de talleres de equipo realizados por los autores. El libro describe estas características como una serie de protocolos, patrones y otros elementos que seguidos permiten generar equipos que viven para crear productos sobresalientes.

La primera parte está dedicada al requisito básico para abandonar la mediocridad: los miembros del equipo deben estar presentes. Cuando se les ve reunidos no son máscaras que no expresan con sinceridad lo que sienten y piensan, su tiempo es precioso y saben lo que les gusta. Un equipo excelente tiene personas que actúan con integridad hacia si mismos y hacia los demás. Ese es el camino.

Hay un parrafo en el libro donde traducido viene a decir: “Es falso pensar que actuar profesionalmente es actuar de alguna manera sin emociones, o pensar que lo personal y lo profesional son aspectos separados, donde uno es uno mismo solo en el ámbito personal”. En una cadena de montaje o en una organización jerárquica produciendo productos indiferenciados, podía tener sentido que las personas estuvieran desconectadas, ausentes del trabajo. Hoy en día esto no tiene sentido. Menos cuanto mas diferenciado es el producto que se pretende crear.

Los autores llegan a hablar de que el producto es un reflejo del equipo, una idea muy potente.

La presencia está muy relacionada con la conciencia de lo que se hace, con el conocimiento de lo que se quiere. De ahí que la presencia en el trabajo vaya pareja con la eficiencia en el trabajo, nuestro tiempo es valioso. Lo único con derecho a captar nuestra atención son los resultados.

En otro parrafo comenta: “La especificaciones, los planes o las presentaciones no suelen tener que ver con el resultado. De igual manera las reuniones, las revisiones y la administración no son el resultado. Aunque estas cosas pueden contribuir a lograrlo, a menudo evolucionan hasta convertirse en tareas que se justifican por si mismas”. Si te ves realizando tareas no relacionadas con la creación del producto o no contribuyendo directamente a aquellas que lo producen, probablemente estas haciendo algo mal. Seguro que tu presencia real y comprometida se necesita en alguna parte.

Creo que este libro va a merecer una lectura completa.

Enlaces interesantes

Os invito a ver estos dos enlaces.

In defence of Patents

Este es un artículo que defiende las patentes y me ha llamado la atención porque no soy partidario de ellas al menos en el ámbito del software. Producen más perjuicios que beneficios.

El autor reconoce las deficiencias actuales por sus altos costes de registro y de defensa de derechos para una  pequeña empresa. Propone mejorar el sistema de patentes mediante su estandarización y mediante el uso de mercados electrónicos para negociarlas. El objetivo es reducir costes permitiendo un beneficio también para los pequeños.

Suena mejor que lo que existe ahora. Igual que nadie está dispuesto a pagar mucho por una canción descargada de internet, si bajas el precio por el uso de patentes lo suficiente, puede que sí tengas comprador… patentes mas baratas… es una opción…

En mi opinión otro camino es recortar la duración de las patentes, pero, más allá de eso, creo que cada vez son menos justificables si lo que se busca es fomentar la innovación.

Failure is not an option

Un video sobre la historia del equipo de Control de Vuelo desde Tierra de las misiones espaciales de la NASA en los años 60. El famoso Houston al que llamaban en la película Apollo XIII cuando tenían problemas. Un auténtico ejemplo de equipo de alto rendimiento compuesto por cientos de ingenieros.

Cuando se creó el Control de Tierra era un concepto revolucionario. La solución se fue desarrollando a lo largo de los años 60 permitiendo al final de la década llegar a la Luna, cuando al principio de ella apenas un cohete podía levantar el vuelo sin antes explotar. Todo se hacía por primera vez y con las cámaras de televisión emitiendo en directo… ¡una locura!

¿Cómo lo lograron? Con un proyecto tan atractivo seguro que personas capaces no les iban a faltar, pero fue un nivel de exigencia y una motivación máximos lo que los llevó tan lejos.

La palmadita en la espalda

Ver la explosión de abrazos y felicitaciones entre los miembros del equipo que ha llevado al rover “Curiosity” hasta Marte da que pensar, si lo comparamos con el día a día de muchos entornos de trabajo.

La celebración no es algo solo del logro final y de los grandes gestos. En cualquier deporte de equipo, donde haya un equipo de verdad, la comunicación entre los jugadores durante el partido es continua, se felicitan por cualquier buena jugada y se animan continuamente.

¿Porque apenas vemos esto en las empresas? Quizá es que no hay equipo, quizá es que la gente no se siente partícipe de ningún objetivo común, sino simplemente utilizada. Y sin embargo, la celebración, la felicitación, forman parte del lenguaje de un equipo de verdad.

¿Porqué una felicitación bien dada?

  • Porque informa acerca de como estamos haciendo las cosas, nos ayuda a continuar por el mismo camino con mas seguridad o cambiar de rumbo si es necesario. Solemos estar muy dispuestos a decir que algo está mal, está tirado decir que lo que ha hecho el otro es una basura, pero cuando las cosas se hacen bien es fundamental comunicarlo.
  • Porque nos ayuda a valorar lo que aportamos. No hay nada de banal o de obvio en un trabajo bien hecho. Un buen trabajo es fruto de una aspiración personal, de una pasión, de una ambición, de una técnica bien pulida. ¡Y que común es el desprecio del propio trabajo!
  • Porque nos ayuda a entender mejor al resto de miembros del equipo y su enfoque a la hora de hacer las cosas. Cuando no hay felicitaciones no escuchamos a los otros, salvo que nos fuerce la situación. Triunfa el yo y nos olvidamos del grupo.

Cuando no hay felicitaciones, no se cree en el trabajo que se está realizando. No existe proyecto, existe rutina. No existen aspiraciones, existe monotonía. Felicitamos a los héroes, a personas con grandes aspiraciones, ¿quien no quiere tener a esta gente como compañeros de travesía?

En este país parece estar muy mal vista la palmadita en la espalda, es una manipulación, es paternalista… Pues bien, dejemos de dar palmaditas en la espalda y empecemos a felicitar de verdad.

El mito del desarrollador solitario

Acabo de leer esta entrada en O’Really Radar sobre los mitos de la programación, en concreto sobre el mito del desarrollador solitario. En este post se termina afirmando que, al contrario de lo que afirma el mito, ningún software de entidad surge de la mente de un único programador. Es similar a ese otro clásico, el del científico solitario, ese genio, ese héroe que logra de la nada una nueva teoría. ¡Qué daño hacen los mitos!

En el desarrollo de software, cualquier cosa que vaya más allá de un prototipo necesita de un equipo para crearse. El artículo nos recuerda el ejemplo de Linus Torvalds, que al contrario de lo que cuenta la leyenda, es falso que sea la persona que desarrolló Linux. Lo que hizo fue crear un prototipo del núcleo de este sistema operativo. Los siguientes 19 o 20 años los empleó en coordinar el trabajo de los voluntarios que escribieron el 99% restante del código.

Ya se sabe lo acertado que estuvo hace unos siglos ese egocéntrico llamado Isaac Newton cuando dijo aquello de que “Si he visto un poco más lejos es porque me he elevado a hombros de gigantes”.

Código abierto: innovando y facilitando la innovación

Interesante artículo en el que se afirma que el open source esta permitiendo una comoditización del software, lo que a su vez está trayendo una auténtica economía de la información. El código open source cumple un papel similar a las tuercas, los tornillos y los destornilladores en la industria hace cien años, y si estos hubieran estado sujetos a derechos de propiedad no habríamos llegado a construir aviones a reacción.

“Open source has gone mainstream … open source is the default choice of the next generation IT architecture,” he said, adding that if proprietary companies were able to patent nuts and bolts or own the copyrights to a screwdriver, jet engines might never have existed.

El mundo open source lleva muchos años “estandarizando” productos para los que inicialmente solo había una versión propietaria (primero fué Windows, luego llegó Linux) pero a la vez los mejoran o terminan ofreciendo mejores alternativas. Hoy es evidente que en muchos ámbitos están por delante de cualquier solución surgida de empresas tradicionales.

Las empresas de la industria del software tradicional son parte de la innovación, pero solo una parte y cada vez una menos significativa. Mantenerse por delante es cada día mas díficil. Empresas como Microsoft, siguiendo la estela de Apple, hacen del hardware parte de su innovación: su producto es hardware + software. Así consiguen mantener durante mas tiempo la distancia respecto a otras empresas tradicionales o al mundo open source. Pero esa distancia y ese tiempo cada son menores.